La carta enviada por el gigante sindical de las Américas, que agrupa a 50 millones de trabajadores, fue dirigida a Hugo Yasky, secretario General de la CTA; Adolfo Aguirre, secretario de Relaciones Internacionales; y Ricardo Peidro, secretario de Derechos Humanos.
La CSA manifestó su respaldo "a los dos casos que inicialmente se presentaron a la Justicia argentina solicitando que se investigue el genocidio del franquismo: el de Elías García Holgado, alcalde y diputado provincial en Salamanca cuando, en 1936, fue encarcelado por el franquismo que lo fusiló un año más tarde y el de Severino Rivas, también alcalde, de la localidad de Castro Rei, en Lugo; asesinado en 1936, su cuerpo permaneció desaparecido hasta el 2005 cuando su hijo, luego de larga búsqueda, consiguió que fuera identificado en una fosa común".
Por eso, desda entidad gremial continental "apoyamos esta querella de la CTA" que se lleva adelante junto a los organismos defensores de los derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Servicio de Paz y Justicia, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Liga Argentina por los Derechos del Hombre(LADH), Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos; Centro de Estudios Legales y Sociales; la Federación de Asociaciones Gallegas y la Asociación para la Memoria Histórica de España, buscan juzgar a partir del principio de la justicia universal los crímenes de lesa humanidad del franquismo.
La Confederación Sindical de las Américas reiteró su "concepción de la solidaridad internacional", y por eso acompaña esta presentación "con la intención de que la Memoria, Verdad y Justicia pueda avanzar en España, aplicando el principio de la Justicia universal amparada en el sistema internacional de los derechos humanos que garantizan la imprescriptibilidad y juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad y del genocidio en cualquier lugar del planeta".

