El Sindicato de Comercio de la CTA se movilizó junto a los trabajadores de Ribeiro en mayo pasado, luego de que la empresa decidiera no pagar horas extras a sus empleados. Así, el equipo jurídico de la CTA asesoró al personal de la sucursal del barrio porteño de Pompeya, quienes resolvieron rechazar la medida ilegal por parte de la cadena, iniciar el reclamo en conjunto por la vía legal y realizar medidas de acción directa para denunciar públicamente el atropello empresarial.
En ese momento, el delegado “de hecho” de esa sucursal había efectuado los primeros reclamos por los abusos laborales de la empresa, ante la sorprendente pasividad del sindicato de comercio encabezado por el empresario Armando Cavalieri.
Minicuotas Ribeiro, propiedad del empresario Manuel Ribeiro es una empresa fundada en 1910 en Villa Mercedes, San Luis. Hoy cuenta con 2.500 empleados distribuidos en 66 sucursales de todo el país. Su negativa a pagar las horas extras, le permitió “ahorrar” 6 millones de pesos desde que fue anunciada a fines de abril, dinero que se vio reflejado en la inversión en costosas campañas publicitarias en TV, cines y estadios de fútbol. Ribeiro, además, avanza hacia una política de aperturas de sucursales para dar –según ellos- “empleo decente y genuino”. Su próxima apertura será en la Ciudad de Villa Ángela en la provincia del Chaco. Todo parece indicar que allí no tendrá mayores obstáculos para explotar al personal: el Secretario de Trabajo de esa ciudad es directivo en una empresa que tiene al 90% de su personal “en negro”.
